No era demasiado pronto para
despedirnos...Ni era tarde para encontrarnos. Sólo estabamos ahí, como antes.
Se nos olvido el tiempo y la distancia, por un momento volvimos a ser tan
cercanos, a no dejar de mirarnos.
Hubiera querido abrigarme en
tus brazos, hubiera querido besar tus labios, acariciar tu cuello y amarte
hasta cansarnon.
Nada mejor que hablar de nosotros,
de nuestras aventuras, de lo mucho que nos disfrutamos, de todo lo que hoy nos
llena de las más lindas historias. Tus manos, mis ojos, tus ahnelos, mis
locuras, mi sonrisa, tu ternura y todo lo que juntos soñamos.
El reloj se detuvo mientras
nuestras palabras fluían, por instantes el corazón se nos hizó memoria.
Estuvimos otra vez a solas, llenos de nuestro pasado, de un
"nosotros" que amamos tanto. Fue maravilloso
encontrar tanto de mí en ti, acariciar juntos esos detalles
inolvidables , regresar a vivir algunos de los momentos más
dulces que nos regalamos.
Pero dejar a nuestros corazones
seguir, sería extrañarnos...sería amarnos.



